Entre el Espíritu Santo (de Dios) y el espíritu malo (de satanás) existe un espíritu bueno?
Creo que la respuesta está aquí: Apocalipsis 3, 15-17
15. Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!
16. Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.
17. Tú dices: «Soy rico; me he enriquecido; nada me falta». Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.
